Está página web a la que usted accede, es una iniciativa independiente y militante del colectivo Sitios de Memoria - Uruguay, con el respaldo de organizaciones referentes en las luchas por verdad, memoria, justicia y reparación de Uruguay. Se presentó públicamente el 2 de octubre de 2019 y se ha continuado actualizando hasta el presente.
Su propósito es identificar, visibilizar, conectar y poner a disposición información sobre el accionar ilegítimo del Estado (1968-1973) y la dictadura cívico-militar en Uruguay (1973-1985).
Desde 2019, el colectivo desarrolla de forma continua la identificación y georreferenciación de espacios y, paralelamente, se documentan las trayectorias de las víctimas y se busca recuperar la memoria de las luchas populares y de las resistencias al autoritarismo.
La web se organiza en módulos de información interconectados, distribuidos en tres secciones, con tres módulos cada una. La vinculación entre contenidos conforma, a su vez, una red de recursos informativos y documentales para la memoria histórica.
Muchas publicaciones (libros, folletos, volantes, prensa, etc.) disponibles en el sitio web, fueron publicadas en el exilio debido a la censura y la persecución durante la dictadura. Otras fueron reproducidas con el esfuerzo de organizaciones en condiciones de clandestinidad, en mimeógrafos o máquinas de escribir ocultas en los domicilios de militantes. Su producción y circulación implicó graves riesgos y, en numerosos casos, la cárcel y la tortura para quienes resistieron el terrorismo de Estado.
A lo largo de estos años, numerosas personas, organizaciones y colectivos han aportado ideas, testimonios, archivos personales y otros contenidos para incluir en el proyecto. Esta red de militancia y colaboración hace posible actualizar, mejorar y sostener esta iniciativa.
El desarrollo web, la edición de contenidos, las fotografías y el diseño se realizan de forma militante y se publican bajo licencias libres. Asimismo, los datos y contenidos del sitio cuentan con licenciamiento abierto y pueden exportarse en distintos formatos para su reutilización.
Sostenemos una posición clara : los materiales producidos por colectivos y grupos militantes, en particular aquellos concebidos para la información y la propaganda en contextos autoritarios y para luchar contra la impunidad no deben contener marcas de agua, estar detrás de muros de pago ni ser sujetos de ninguna forma de restricción que limite su preservación, su acceso y circulación libre. Imponer barreras sobre estas producciones equivale a debilitar su potencia política, a transformarlos en objetos mercantilizados que fragmentan la memoria colectiva y reproducen, por otras vías, los mecanismos de silenciamiento.
La memoria colectiva cobra fuerza y sentido cuando se traduce en conocimiento abierto y accesible para todas y todos. El acceso libre a materiales digitalizados constituye un acto político, la disponibilización sin restricciones no sólo preserva la verdad histórica frente al olvido o la manipulación, sino que también garantiza que la información esté disponible para ser utilizada, difundida y resignificada.