Informe de Amnistía Internacional sobre las violaciones a los derechos humanos de la dictadura cívico militar uruguaya. El reporte, publicado en Gran Bretaña en noviembre de 1983, constituye un documento central para comprender la magnitud y sistematicidad de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura cívico-militar uruguaya iniciada en 1973. La información se apoya en una misión realizada en Montevideo en abril de 1983 por la organización y en un memorándum remitido al gobierno uruguayo el 26 de julio de ese año, que no obtuvo respuesta oficial.
El documento examina de manera exhaustiva los procedimientos de detención, el uso generalizado de la detención incomunicada, las desapariciones forzadas, la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como las graves irregularidades derivadas de la subordinación del sistema judicial a la jurisdicción militar. Amnesty International documenta cómo el uso rutinario de las medidas prontas de seguridad anuló garantías constitucionales básicas, como el habeas corpus, habilitando detenciones arbitrarias prolongadas sin control judicial.
El informe dedica especial atención a la situación de las y los presos políticos, detenidos por actividades políticas o sindicales , así como las condiciones de reclusión en cárceles militares como el Penal de Libertad y Punta de Rieles. Asimismo, denuncia prácticas sistemáticas de tortura, tanto física como psicológica, apoyándose en testimonios de sobrevivientes.
El informe también incorpora el memorándum remitido el 26 de julio de 1983 al general retirado Gregorio Álvarez, dictador en ese período, en el que se expuso de manera detallada sus principales preocupaciones sobre la situación de los derechos humanos en el país. El memorándum incluía además recomendaciones concretas orientadas a la restitución de garantías constitucionales y al cumplimiento de las obligaciones internacionales del Estado. Amnesty freció al gobierno la posibilidad de responder y de publicar esa respuesta junto al memorándum; sin embargo, no se recibió ninguna contestación oficial.
