Contador público egresado de la Universidad Nacional del Litoral, trabajaba en la Municipalidad de San Nicolás (provincia de Buenos Aires). Militaba en la Juventud Peronista y en Montoneros, donde le decían "Coco". Como otros militantes montoneros, se había exiliado en Uruguay.
El 22 de noviembre de 1977, cerca de las 15 horas, fue secuestrado en Uruguay por las Fuerzas Conjuntas uruguayas en coordinación con el Grupo de Tareas 3.3/2 de la Armada Argentina, que operaba desde la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Fue la segunda detención de la serie de operativos contra militantes montoneros en Uruguay, seis días después de la de Óscar Ruben De Gregorio en el puerto de Colonia. Coincidió con la llegada a Montevideo de una comitiva de oficiales de la ESMA, entre el 22 y el 23 de noviembre.
Al día siguiente lo trasladaron clandestinamente a Buenos Aires en un avión Skyvan de la Prefectura Naval Argentina hasta el Aeroparque, y de allí a la ESMA. Una vez en la ESMA, lo entregaron al Ejército Argentino. Sobrevivientes declararon haberlo visto en los centros clandestinos "El Atlético" y "El Banco", y luego estuvo en "El Olimpo". Sus padres presentaron un hábeas corpus. Permanece desaparecido.
Su caso fue juzgado en Argentina en la causa "Marc, Héctor Horacio y otros" del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 2 de Buenos Aires (circuito Atlético–Banco–Olimpo, fundamentos del 8 de marzo de 2018). Figura con el número 177, privado ilegalmente de su libertad y torturado en "Banco" y "Olimpo" entre diciembre de 1977 y el 15 de julio de 1978.