Julián Basilicio López era oriundo de Tacuarembó. Vivía en Montevideo, estaba jubilado como trabajador de CUTCSA, era casado y padre de tres hijos. Militaba en el Partido Comunista de Uruguay.
En la madrugada del 31 de diciembre de 1975 fue secuestrado en su domicilio por efectivos de las Fuerzas Conjuntas. Según relataron los propios militares, el motivo del operativo habría sido la supuesta existencia de documentos del Partido Comunista enterrados en el fondo de su vivienda, información que, según afirmaron, había surgido de una declaración previa.
Tras su detención, Julián fue trasladado al Grupo de Artillería N.º 1, conocido como “Cuartel de La Paloma”, en Montevideo. Allí fue sometido a brutales sesiones de tortura por parte de los militares Carlos Walter Casco Panzardo, Nelson Coitinho (capitán) y Hugo Garciacelay (alférez), quienes lo golpearon hasta provocarle la muerte.
La versión oficial sostenida por los responsables indicó que, mientras era conducido a su celda, Julián se habría arrojado desde lo alto de una escalera, quitándose la vida. Esa explicación fue posteriormente desmentida por la investigación judicial.
El 28 de julio de 2020, a casi 45 años de su asesinato, Nelson Coitinho y Hugo Garciacelay fueron procesados con prisión como autores de un delito de homicidio muy especialmente agravado contra Julián Basilicio López.
En junio de 2024 fue procesado por encubrimiento del homicidio José E. Scaffo. No obstante, la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesa Humanidad apeló dicha decisión, al entender que su participación corresponde a la de coautor del crimen.

