Rubén era oriundo de Montevideo. Obrero gráfico y empleado del diario El País, militaba en los Grupos de Acción Unificadora (GAU) y en el Frente Amplio (FA).
En la madrugada del 29 de noviembre de 1977 fue secuestrado del domicilio de sus padres. El operativo fue presenciado por ellos y por varios de sus hermanos. Tras su detención fue trasladado al centro de torturas del FUSNA (Fusileros Navales), donde fue sometido a interrogatorios bajo tormento.
Posteriormente fue procesado por la justicia militar, condenado a siete años de prisión e ingresado al Penal de Libertad. Durante su reclusión padeció episodios de profunda angustia y depresión, consecuencia de las torturas sufridas y de las condiciones de encarcelamiento.
Había firmado su libertad y se encontraba próximo a recuperarla. Sin embargo, su estado anímico era conocido por otros detenidos, quienes solicitaron en reiteradas oportunidades el cambio de celda para poder acompañarlo durante las 23 horas diarias de encierro. Las solicitudes fueron sistemáticamente denegadas.
El hostigamiento y la soledad profundizaron su sufrimiento. El 20 de agosto de 1984, Rubén se quitó la vida en una celda del Penal de Libertad. Tenía 31 años, estaba preso desde los 24.

