Gerardo Cuesta fue miembro del Comité Ejecutivo y Secretario del Comité Central del Partido Comunista (PCU), dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores de la Metalurgia y Ramas Afines (UNTMRA) y Secretario de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT).
Fue detenido en 1976, y luego de 2 años en "La Paloma" es recluido en el Penal de Libertad.
Gerardo tenía antecedentes patológicos de bronquitis crónica y durante su reclusión presentó al menos dos episodios agudos de bronquitis, constatándose una insuficiencia cardíaca descompensada, comprobándose que sufría un bloqueo de “rama derecha compatible con una sobrecarga del ventrículo derecho condicionada por su bronconeumopatía crónica”.
El 1º de junio de 1981 el Médico del Servicio Sanitario del penal informa al Jefe del Celdario que Gerardo Cuesta es “un paciente de alto riesgo cardiovascular”.
Tres meses después es enviado al Hospital Militar, donde muere.
Estudio forense, de la Cátedra de Medicina Legal de la Universidad de la República, sobre la muerte bajo custodia de personas presas políticas durante la dictadura cívico militar (1973 - 1985).
En el resumen se informa que los objetivos del estudio académico son: "a) conocer la magnitud del fenómeno; b) caracterizar a las víctimas; c) determinar causas, maneras y circunstancias de las muertes en los casos que aún no habían sido estudiados; d) sistematizar las causas, maneras y circunstancias de muerte en toda la población estudiada".
El estudio logra sistematizar el fenómeno, determinar su magnitud, caracterizar a las víctimas y establecer causas, maneras y circunstancias de muerte, incluyendo casos no estudiados previamente desde el punto de vista forense. Se trabajó sobre la nómina oficial de víctimas y documentación pública y judicial, aplicando en varios casos la metodología de la “autopsia histórica”.
El estudio identificó 108 personas fallecidas bajo custodia por motivos políticos en el territorio uruguayo. De ellas, 36 murieron en centros clandestinos o irregulares, 34 en establecimientos de detención regular, 19 durante operativos represivos y 19 permanecen como detenidas desaparecidas.
El 81% de las víctimas fueron hombres, con una edad media de 37 años. La mayoría eran trabajadores asalariados y estudiantes. El 69% de las muertes fueron violentas, predominando la tortura como causa principal.
También se registraron muertes por armas de fuego, ahorcamiento e intoxicación. Entre las 32 muertes clasificadas como "naturales", en nueve se constataron negligencias o fallas asistenciales con incidencia directa en el resultado letal.

