Julio César Fernández era oriundo de Montevideo. Tenía un hijo pequeño y se desempeñaba como obrero textil. Militaba en el Movimiento de Liberación Nacional–Tupamaros (MLN-T) en Uruguay.
Se radicó en Chile en los últimos meses del gobierno de Salvador Allende y se vincula al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
El 11 de octubre de 1973 fue secuestrado en su domicilio en Santiago, junto a su pareja, Alicia que sobrevive y fue liberada días después. Tras su detención fue visto con vida por testigos sobrevivientes en el Regimiento Escuela de Ingenieros Militares de Tejas Verdes, uno de los principales centros de detención y tortura utilizados en los primeros meses posteriores al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
La sentencia de la Corte Suprema de Chile (7 de septiembre de 2015, Rol N° 1117-2015) estableció que Julio César Fernández fue víctima del delito de secuestro calificado, calificándolo como un delito permanente al no haberse acreditado su liberación ni su fallecimiento. El fallo confirmó la responsabilidad penal de agentes del Estado chileno por su detención ilegal y desaparición, en una causa que también abordó el secuestro de Nelsa Zulema Gadea Galán, reconociendo judicialmente la participación de personal militar en los hechos ocurridos en Tejas Verdes.
Desde entonces permanece desaparecido. Tenía 24 años.
