José Ramón Abreu era trabajador metalúrgico de la fábrica Nervión. Tenía 35 años y era padre de cuatro hijos, el mayor de seis años y el menor de un año y medio.
En 1969 se había afiliado al Partido Comunista. Quienes reconstruyen su historia lo presentan como un trabajador de fábrica, de barrio y de familia, vinculado a la militancia de base. Su vida reunía las preocupaciones de muchos obreros de la época, el trabajo, la defensa colectiva de los derechos, la crianza de sus hijos y el esfuerzo por construir un futuro familiar.
Se encontraba construyendo su casa en un terreno sobre la Ruta 1. La noche del 16 al 17 de abril acompañaba a sus camaradas en el cuidado del local de la Seccional 20, donde fue asesinado.



