Edgar Sosa oriundo del departamento de Colonia. Trabajaba como mecánico, estaba casado, tenía una hija e integraba el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).
Fue detenido el 23 de junio de 1973, pocos días antes del golpe de Estado, y trasladado al cuartel conocido como "La Paloma", en el Cerro de Montevideo, donde, según diversos testimonios, fue sometido a brutales torturas. Tras ser procesado por la justicia militar, permaneció recluido en el Penal de Libertad.
Aunque había cumplido la pena impuesta y su libertad definitiva había sido firmada en 1981, continuó encarcelado. Mientras esperaba su liberación, fue trasladado e incomunicado en la barraca del penal. Allí fue encontrado en estado crítico, presuntamente ahorcado. Murió dos días después, el 20 de abril de 1983, en el Hospital Militar.
Su muerte se produjo mientras una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja visitaba Uruguay. Testimonios de otros presos y las observaciones recogidas por esa organización señalaron inconsistencias en la versión oficial. Días antes, Sosa habría mantenido un enfrentamiento con el mayor Mauriño, jefe del celdario.
Amnistía Internacional, en ocasión de su visita a Uruguay en 1983, solicitó a las autoridades una investigación completa ante la posibilidad de que su muerte hubiera sido consecuencia de torturas o malos tratos sufridos durante la incomunicación. La organización no recibió respuesta y las circunstancias y causas reales de su muerte nunca fueron debidamente esclarecidas.

