Telegrama del embajador estadounidense en Uruguay, Ernest Siracusa en el que detalla la información recibida por él respecto a los 10 cuerpos que aparecieron en las costas uruguayas pertenecientes a detenidos desaparecidos argentinos. En el informe, se da cuenta de las acciones del gobierno uruguayo para responder a la preocupación expresada por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) respecto a que esos cuerpos pudieran pertenecer a presos políticos uruguayos.
El informe deja claro que tanto la embajada norteamericana en Uruguay, como la dictadura uruguaya tenía la información de que 8 de los 10 cuerpos aparecidos eran reconocidos por la Armada Argentina como resultado de los vuelos de la muerte.
"El Gobierno del Uruguay ha sido informado en forma privada por autoridades argentinas que ocho de los diez cuerpos encontrados en la costa uruguaya son resultado de operaciones antiterroristas argentinas.
Una fuente indicó que los cuerpos fueron arrojados al Río de la Plata desde helicópteros argentinos luego de interrogatorios realizados por autoridades argentinas.
Los cuerpos hallados en la costa uruguaya serían de terroristas internacionales capturados y ejecutados por la Marina argentina. Se informó que en total eran 20 “terroristas internacionales”, todos capturados y presumiblemente ejecutados. Se cree que los cuerpos encontrados aquí, descritos en su mayoría como asiáticos en apariencia, provienen de ese grupo de 20".