Pedro Mato Narbondo se encuentra prófugo de la justicia uruguaya desde el año 2013. Ese año abandonó el país luego de que se dictaran medidas judiciales en su contra por graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura cívico, entre ellas el asesinato bajo torturas del joven albañil Luis Batalla. En 2019, la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesa Humanidad reiteró el pedido de captura internacional.
Durante el terrorismo de Estado fue señalado por numerosos testimonios como uno de los represores que participó enlatortura de varias personas secuestradas. Su responsabilidad en crímenes cometidos en el marco de la coordinación represiva regional también fue investigada fuera del país. En 2019 fue condenado a cadena perpetua por la justicia italiana, junto a otros represores, en el proceso judicial sobre el Plan Cóndor, por su participación en la desaparición y homicidio de ciudadanos de origen italiano.
A pesar de los requerimientos judiciales, Mato Narbondo logró mantenerse fuera del alcance de la justicia uruguaya. Reside en la ciudad brasileña de Santana do Livramento, en el estado de Rio Grande do Sul, en la frontera con Uruguay. En 2019 fue visto en la ciudad de Rivera, donde concurrió a la Brigada de Caballería Nº1 y firmó, sin ninguna consecuencia, la documentación que le permitió continuar percibiendo su jubilación como militar retirado.
En Brasil obtuvo la ciudadanía y por lo tanto no pudo ser extraditado, la justicia brasileña analiza actualmente el pedido presentado por Italia para que la condena dictada por los tribunales de Roma sea reconocida y ejecutada en territorio de ese país. El Superior Tribunal de Justiça (STJ) fijó para el 15 de abril de 2026 una audiencia destinada a resolver la homologación de la sentencia italiana. De ser aceptado el pedido, Mato Narbondo debería cumplir la pena en Brasil, adaptada a los límites previstos por la legislación brasileña.




