Eduardo era oriundo de Minas (Lavalleja). Vivía en Piriápolis, estaba casado y tenía un hijo pequeño. Desde adolescente se dedicaba a la fotografía, actividad que lo acompañó durante su vida. Había militado en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).
En 1972 fue detenido en el marco de las acciones represivas contra el MLN-T y trasladado al cuartel de Minas, donde fue sometido a torturas. Posteriormente fue procesado por el juez letrado por el delito de “asistencia a la asociación para delinquir”, junto a otros militantes. Ante la sede judicial denunció las torturas sufridas, las cuales quedaron registradas en el expediente judicial.
En la madrugada del 6 de marzo de 1976, Eduardo fue secuestrado de su domicilio por un grupo de hombres fuertemente armados que actuaban vestidos de civil. Tras su detención fue trasladado al Batallón de Ingenieros Nº 4, donde fue sometido a torturas.
De acuerdo con testimonios de otras personas que se encontraban detenidas en ese lugar, Eduardo fue brutalmente torturado durante los días posteriores y murió a causa de las torturas el 9 de marzo de 1976. Varios de estos testigos relataron haber escuchado su agonía.
Su cuerpo fue entregado a la familia en un cajón cerrado y con la orden expresa de no abrirlo. Sin embargo, familiares y amigos desobedecieron la orden y pudieron constatar las múltiples lesiones y mutilaciones que presentaba el cuerpo. El velorio se realizó en la casa familiar y fue custodiado por camiones del Ejército y efectivos militares armados. Tenía 30 años.
En 2011 se presentó la denuncia judicial por su asesinato. El 25 de marzo de 2025, Dardo Víctor Barrios Hernández fue procesado con prisión por este crimen.




