Severo Barretto, Marta Beatriz

Marta  fue secuestrada por miembros del Ejército argentino, en el marco de la operativa del Plan Cóndor. Se encontraba en su domicilio, junto a su hermano Carlos, su esposo Jorge y la tía de este último, Rosa Álvarez. Su hija, de pocos días de nacida fue entregada a una vecina por los secuestradores

Nombre
Marta Beatriz
Apellido
Severo Barretto
Fecha de nacimiento
02/09/1957
Lugar de nacimiento
Artigas
Edad
20
Nacionalidad
Uruguay
Fecha de secuestro/detención
20/04/1978
País de secuestro/detención
Lugar(es) de detención
País de muerte o desaparición
Víctima de
Desaparición forzada

Trayecto de detención


Causas judiciales asociadas a la persona

Presumario       | Sumario       | Ejecución de sentencia       | Archivada      

       [Gregorio Álvarez y Juan Carlos Larcebeau / Plan Cóndor] ALVAREZ ARMELLINO Gregorio Conrado. 37 delitos de homicidio muy especialmente agravados. LARCEBEAU AGUIRREGARAY Juan Carlos. 29 delitos de homicidio muy especialmente agravados (No. 2-20415/2007)
Año de inicio:
2007

En el año 2007 se procesó por esta causa al ex dictador Gregorio Álvarez y al represor Juan Carlos Larcebeau, por reiterados delitos de desaparición forzada, llevados a cabo en el marco de la coordinación represiva Plan Cóndor. Dos años mas tarde, se condenó a Álvarez como autor de treinta y siete delitos de homicidio muy especialmente agravados y a Larcebeau como autor de veintinueve delitos de homicidio muy especialmente agravados. Las penas a cumplir fueron de veinticinco y veinte años de penitenciaría respectivamente.

       Juicio Brigadas: Banfield, Quilmes, Lanús (“El Infierno”) y San Justo [Argentina] (No. FLP 737/2013/TO1)
Año de inicio:
2020

Esta causa judicial —conocida como el Juicio Brigadas— reunió los crímenes cometidos en cuatro centros clandestinos de detención que funcionaron en brigadas de la Policía bonaerense dentro del «Circuito Camps»: los Pozos de Quilmes y de Banfield, la Brigada de Investigaciones de Lanús («El Infierno») y la de San Justo.

Los Pozos de Quilmes y de Banfield fueron un enclave central del Plan Cóndor. Según el recuento caso por caso de la sentencia, 32 víctimas uruguayas pasaron por el Pozo de Quilmes y 20 por el de Banfield. El núcleo fue el grupo secuestrado en Argentina entre el 21 de diciembre de 1977 y el 24 de abril de 1978, integrado principalmente por militantes de los GAU, y también del MLN-Tupamaros y el Movimiento 26 de Marzo, el PCR, la ROE y la UJC; buena parte de ese grupo fue trasladada de un pozo al otro. La mayoría permanece desaparecida. Entre los casos de apropiación de niños vinculados a estos centros están María Victoria Moyano Artigas, María de las Mercedes («Carmen») Gallo Sanz y Carlos D'Elía Casco, los tres nacidos en cautiverio en el Pozo de Banfield.

El 26 de marzo de 2024 el tribunal dictó diez penas de prisión perpetua, una de 25 años y una absolución:

  • Prisión perpetua (10): Jaime Lamont Smart (ex ministro de Gobierno bonaerense, único civil), Federico Minicucci (Regimiento de Infantería 3 de La Tablada), Carlos María Romero Pavón, Jorge Héctor Di Pasquale, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo Alberto Domínguez Matheu y Carlos Gustavo Fontana (Destacamento de Inteligencia 101 del Ejército), Juan Miguel Wolk (Policía bonaerense), Jorge Antonio Bergés (médico) y Luis Horacio Castillo (brigadas de Banfield y Lanús).
  • 25 años: Alberto Julio Candioti (Destacamento de Inteligencia 101). La fiscalía había pedido perpetua. Candioti había sido extraditado desde Uruguay, y el tribunal hizo lugar a una excepción de falta de acción respecto de once casos que «exceden el marco» de la requisitoria que la Justicia argentina había hecho a la República Oriental del Uruguay; sobre esos casos no se pronunció. Entre ellos están los de Beatriz Fernández, Alicia Montenegro y Mario Mosteiro.
  • Absuelto: Enrique Augusto Barre.

El tribunal condenó por desaparición forzada, homicidios calificados, privaciones ilegales de la libertad y tormentos, sustracción de menores, reducción a la servidumbre, aborto forzado y delitos de violencia sexual (abuso sexual con acceso carnal y abuso deshonesto). Entre las víctimas hay más de veinte embarazadas, niños y niñas apropiados, estudiantes secundarios de «la noche de los lápices» y —por primera vez reconocidas como víctimas del terrorismo de Estado en este circuito— un grupo de personas trans secuestradas y torturadas en el Pozo de Banfield. En minoría, el juez Basílico calificó los hechos como cometidos «en el marco de un genocidio».

No hubo represores uruguayos entre los acusados. La sentencia recoge, sin embargo, testimonios de sobrevivientes según los cuales los prisioneros uruguayos de Banfield y Quilmes fueron interrogados en 1977-1978 por militares de su país; uno de los testigos los identificó como integrantes del OCOA (Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas) del Ejército uruguayo.

Las víctimas uruguayas en la sentencia

La sentencia individualizó a las víctimas con una numeración correlativa (casos 1 a 610). Cuarenta y dos de ellas eran uruguayas. Treinta y tres integran el grupo secuestrado en Argentina entre diciembre de 1977 y abril de 1978 (casos 260 a 301), tramo en el que figuran también tres niños nacidos en cautiverio en el Pozo de Banfield, hijos de uruguayas, y seis personas de otra nacionalidad que se listan más abajo como casos conexos. Las otras nueve fueron secuestradas entre 1975 y 1977 (casos 39, 86, 87, 340 a 342 y 571 a 573). En todos los casos el tribunal tuvo por acreditados los hechos y dictó condenas.

  • 39 — Margarita García Bonilla (secuestrada en mayo de 1975; Pozo de Banfield; luego presa y expulsada del país)
  • 86 — Andrés González (secuestrado el 6/6/1976; Pozo de Banfield; liberado)
  • 87 — Celina González (embarazada; secuestrada el 6/6/1976; Pozo de Banfield; liberada)
  • 260 — Alfredo Fernando Bosco Muñoz
  • 261 — Ileana Sara María García Ramos
  • 262 — Edmundo Sabino Dossetti Techeira
  • 263 — Elena Paulina Lerena Costa
  • 264 — Alberto Corchs Laviña
  • 265 — Guillermo Manuel Sobrino Berardi
  • 266 — Julio César D'Elía Pallares
  • 267 — Yolanda Iris Casco Ghelfi (embarazada al momento del secuestro)
  • 268 — Carlos Rodolfo D'Elía Casco (nacido en cautiverio; apropiado)
  • 269 — Raúl Edgardo Borelli Cattáneo
  • 271 — Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho
  • 272 — Elsa Haydeé Fernández
  • 273 — Aída Celia Sanz Fernández (embarazada)
  • 274 — Eduardo Gallo Castro
  • 275 — María de las Mercedes («Carmen») Gallo Sanz (nacida en cautiverio; apropiada)
  • 276 — María Antonia Castro Huerga
  • 277 — Mario José Martínez Suárez
  • 278 — María Asunción Artigas Nilo de Moyano (embarazada)
  • 279 — Alfredo Moyano Santander (nacido en Argentina, ciudadano legal uruguayo; esposo de María Asunción Artigas)
  • 280 — María Victoria Moyano Artigas (nacida en cautiverio; apropiada)
  • 281 — Miguel Ángel Río Casas
  • 282 — Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura
  • 284 — Washington Rubén Rodríguez Martínez
  • 285 — Juan Alberto Berdún Cardozo
  • 286 — Marta Beatriz Severo Barreto
  • 287 — Jorge Hugo Martínez Horminoguez
  • 288 — Carlos Baldomero Severo Barreto (menor de 18 años)
  • 289 — Ary Héctor Severo Barreto
  • 290 — Beatriz Alicia Anglet
  • 291 — Rosa Álvarez
  • 292 — Beatriz Liliana Bermúdez Calvar
  • 295 — Zafiro Alberto Illarzen Frugoni
  • 296 — María Erlinda Vázquez Santos
  • 299 — Nelson Julián Mezquida
  • 300 — Yvonne Cappi Olivera
  • 301 — Mario Mosteiro
  • 340 — Julio César Mogordoy (secuestrado el 4/11/1975; Pozo de Quilmes y Brigada de Lanús; luego preso)
  • 341 — Washington Mogordoy (secuestrado el 4/11/1975; Pozo de Quilmes y Brigada de Lanús; luego preso)
  • 342 — Charo Noemí Moreno (embarazada; secuestrada el 4/11/1975; Pozo de Quilmes y Brigada de Lanús; luego presa)
  • 571 — Heber Eduardo O'Neil Velázquez (secuestrado el 20/1/1977; Pozo de Quilmes, Brigada de Lanús y «El Vesubio»; desaparecido; sus restos fueron identificados)
  • 572 — Juan Enrique Velázquez Rosano (secuestrado el 18/2/1977; Brigada de Lanús y «El Vesubio»; liberado)
  • 573 — Elba Lucía Gándara Castromán (secuestrada el 18/2/1977; Brigada de Lanús y «El Vesubio»; desaparecida)

Casos conexos

Son casos conexos los de personas de otra nacionalidad cuyo secuestro está ligado a las víctimas uruguayas o al territorio uruguayo. Seis fueron secuestradas en Argentina junto a sus parejas o amigas uruguayas y llevadas a los mismos centros (casos 270, 283, 293, 294, 297 y 298). El matrimonio Logares, argentino, fue secuestrado en Montevideo el 18 de mayo de 1978 junto a su hija y trasladado al circuito (casos 310 y 311). Los ocho casos figuran en la sentencia con condena.

  • 270 — Graciela Noemí Basualdo (argentina; esposa de Gustavo Goycoechea Camacho; desaparecida)
  • 283 — Carolina Barrientos (argentina; esposa de Juvelino Carneiro Da Fontoura; desaparecida)
  • 293 — Oscar Luis Viegas (argentino; esposo de Beatriz Bermúdez Calvar; liberado)
  • 294 — María Teresa Serantes Lede (española; pareja de Zafiro Illarzen Frugoni; liberada)
  • 297 — Beatriz Fernández (argentina; secuestrada el 21/4/1978 junto a Erlinda Vázquez Santos y liberada al día siguiente)
  • 298 — Alicia Montenegro (argentina; secuestrada el 21/4/1978 junto a Erlinda Vázquez Santos y liberada al día siguiente)
  • 310 — Mónica Sofía Grinspon de Logares (argentina; embarazada; secuestrada en Montevideo el 18/5/1978 junto a su esposo e hija; desaparecida)
  • 311 — Claudio Ernesto Logares (argentino; secuestrado en Montevideo el 18/5/1978; desaparecido)
  • Paula Eva Logares — hija del matrimonio, apropiada siendo niña y restituida en 1984

Obras de interés (6)

Aportes a la construcción de la memoria colectiva (2020)
Ficha de obra: Aportes a la construcción de la memoria colectiva

Este libro fue realizado y editado por el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia de Bella Unión y publicado en el año 2020. Aborda la historia social, política y económica de Bella Unión (Artigas) apostando a producir memoria en forma colectiva.  Constituye una obra de carácter testimonial e histórico que busca recuperar la memoria social de una región particularmente marcada por las luchas sociales y la represión durante el período previo y durante la dictadura uruguaya.

La obra articula diversos registros históricos, testimoniales y documentales, para reconstruir procesos sociales y políticos vinculados a la ciudad de Bella Unión, situada en el extremo norte del país, en la triple frontera entre Uruguay, Brasil y Argentina. En sus primeras secciones, el libro ofrece un panorama histórico y socioeconómico de la región, destacando la evolución de su estructura productiva, especialmente el desarrollo del complejo azucarero y las condiciones de vida de los trabajadores rurales de la caña de azúcar, conocidos como los “peludos”.

Uno de los ejes centrales de la obra es la reconstrucción de la lucha sindical de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA), cuya organización y movilización marcaron profundamente la historia social del  país. A través de relatos y referencias históricas, el libro recupera las marchas cañeras hacia Montevideo, las demandas por mejores condiciones laborales y la reivindicación del acceso a la tierra, así como el papel de figuras como Raúl Sendic en la articulación de estas luchas.

El libro recuerda las grandes marchas de los cañeros hacia Montevideo para reclamar derechos laborales básicos. Estas movilizaciones dejaron una fuerte huella en la sociedad uruguaya, llevando la realidad de las familias rural del norte del país, de miseria y abandono, a la agenda pública.

Se enfoca el libro a través de testimonios en las consecuencias de la persecución, la represión y el terrorismo de Estado para los habitantes de Bella Unión. Se presentan testimonios directos y detallados de víctimas y familiares destacando algunos casos emblemáticos como los de Edelmar Ribeiro (1969), Miguel Cuello Santana (1972), Iván Morales Generali (1974) y Dante Porta Moreira (1976).

El texto también aborda el impacto del terrorismo de Estado en la región, explicando el contexto de represión política, persecución y violencia institucional que se intensificó desde comienzos de la década de 1970. En este marco, se incluyen testimonios y reconstrucciones de casos de asesinatos y violaciones a los derechos humanos ocurridos en Bella Unión, dando voz a familiares, sobrevivientes y testigos de los hechos.

Finalmente, el trabajo del Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia de Bella Unión es expuesto como parte esencial de un proceso de reparación simbólica y de reconstrucción de memoria colectiva. Este libro constituye un documento fundamental que invita a una reflexión crítica acerca del pasado reciente y a la necesidad de recuperar las voces y las memorias locales para entender la complejidad de los procesos históricos.

El grupo de trabajo designó a Beatriz Fontora Santos como su representante legal para esta publicación. La edición y diagramación fue realizada por Cecilia Duffau.

Está versión digital se publica en colaboración con sus editores/as.

Aportes a la construcción de la memoria colectiva (2020)
Ficha de obra: Aportes a la construcción de la memoria colectiva

Este libro fue realizado y editado por el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia de Bella Unión y publicado en el año 2020. Aborda la historia social, política y económica de Bella Unión (Artigas) apostando a producir memoria en forma colectiva.  Constituye una obra de carácter testimonial e histórico que busca recuperar la memoria social de una región particularmente marcada por las luchas sociales y la represión durante el período previo y durante la dictadura uruguaya.

La obra articula diversos registros históricos, testimoniales y documentales, para reconstruir procesos sociales y políticos vinculados a la ciudad de Bella Unión, situada en el extremo norte del país, en la triple frontera entre Uruguay, Brasil y Argentina. En sus primeras secciones, el libro ofrece un panorama histórico y socioeconómico de la región, destacando la evolución de su estructura productiva, especialmente el desarrollo del complejo azucarero y las condiciones de vida de los trabajadores rurales de la caña de azúcar, conocidos como los “peludos”.

Uno de los ejes centrales de la obra es la reconstrucción de la lucha sindical de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA), cuya organización y movilización marcaron profundamente la historia social del  país. A través de relatos y referencias históricas, el libro recupera las marchas cañeras hacia Montevideo, las demandas por mejores condiciones laborales y la reivindicación del acceso a la tierra, así como el papel de figuras como Raúl Sendic en la articulación de estas luchas.

El libro recuerda las grandes marchas de los cañeros hacia Montevideo para reclamar derechos laborales básicos. Estas movilizaciones dejaron una fuerte huella en la sociedad uruguaya, llevando la realidad de las familias rural del norte del país, de miseria y abandono, a la agenda pública.

Se enfoca el libro a través de testimonios en las consecuencias de la persecución, la represión y el terrorismo de Estado para los habitantes de Bella Unión. Se presentan testimonios directos y detallados de víctimas y familiares destacando algunos casos emblemáticos como los de Edelmar Ribeiro (1969), Miguel Cuello Santana (1972), Iván Morales Generali (1974) y Dante Porta Moreira (1976).

El texto también aborda el impacto del terrorismo de Estado en la región, explicando el contexto de represión política, persecución y violencia institucional que se intensificó desde comienzos de la década de 1970. En este marco, se incluyen testimonios y reconstrucciones de casos de asesinatos y violaciones a los derechos humanos ocurridos en Bella Unión, dando voz a familiares, sobrevivientes y testigos de los hechos.

Finalmente, el trabajo del Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia de Bella Unión es expuesto como parte esencial de un proceso de reparación simbólica y de reconstrucción de memoria colectiva. Este libro constituye un documento fundamental que invita a una reflexión crítica acerca del pasado reciente y a la necesidad de recuperar las voces y las memorias locales para entender la complejidad de los procesos históricos.

El grupo de trabajo designó a Beatriz Fontora Santos como su representante legal para esta publicación. La edición y diagramación fue realizada por Cecilia Duffau.

Está versión digital se publica en colaboración con sus editores/as.

Quilmes, la brigada que fue pozo (2017)
Ficha de obra: Quilmes, la brigada que fue pozo
Autoría:

Libro que aborda la historia del funcionamiento del Centro Clandestino de Detención y Tortura que funcionó en un chalet conocido como Pozo de Quilmes, que estuvo ubicado en la localidad de ese nombre en Buenos Aires. Por allí pasaron cientos de personas la gran mayoría de ellas permanece desaparecidas. Fue un centro operativo del Plan Cóndor por donde pasaron víctimas argentinas, uruguayas, paraguayas y chilenas. Se adjunta solamente el índice del libro.

Editado por la Universidad Nacional de Quilmes.

Los ovillos de la memoria (2006)
Ficha de obra: Los ovillos de la memoria

Este libro surge a partir del Taller Testimonio y Memoria del colectivo de ex presas políticas. Es un testimonio colectivo a partir de las experiencias personales que cada una relató; por eso, hay diferentes voces, diferentes sensibilidades, diferentes países, diferentes experiencias, diferentes ritmos, pero en todos los casos hay huellas profundas que marcaron vidas.

Editado por Senda

Uruguayos desaparecidos en Argentina (1985)
Ficha de obra: Uruguayos desaparecidos en Argentina

Libro editado por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos apenas recobrada la institucionalidad democrática como forma de difundir la persecución y desaparición en Argentina de uruguayas y uruguayos.

Se denunciaba asimismo la colaboración de miembros de las fuerzas armadas de ambos países en operaciones clandestinas de asesinato, desaparición y secuestro de niñas y niños.

Nunca mas : Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (1984)
Ficha de obra: Nunca mas : Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas

“Nunca más” es el informe oficial producido por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) al regreso de la democracia en Argentina. Desde su prólogo fija un encuadre ético y jurídico: frente a los delitos de grupos armados, la dictadura respondió con “un terrorismo infinitamente peor”, amparado en el poder estatal, que secuestró, torturó y asesinó a miles de personas. La Comisión aclara que su tarea no fue juzgar, lo que es tarea de la justicia, sino indagar sobre el destino de los desaparecidos a partir de miles de testimonios, la verificación de la existencia cientos de centros clandestinos de tortura y la organización de un acervo documental de más de 50.000 páginas.

La autoría es institucional: Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP). La edición fue de Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA). Primera edición en noviembre de 1984; ediciones 2ª, 3ª y 4ª en diciembre de 1984 (Buenos Aires, Argentina). 

El informe documentó la existencia de unos 340 centros clandestinos de detención dirigidos por mandos de fuerzas armadas y de seguridad, con condiciones infrahumanas y tormentos sistemáticos; la CONADEP elevó 1.086 legajos a la Justicia e incorporó 7.380 legajos en total a partir de denuncias y testimonios. También describe prácticas de exterminio y encubrimiento de los crímenes (desaparición de cuerpos, simulación de enfrentamientos) y rechaza la tesis de “excesos” aislados, el terrorismo de Estado se constituyó con prácticas comunes y extendidas.

El informe incorpora la dimensión transnacional del terrorismo de Estado, y menciona a algunas de las víctimas uruguayas, como Aída Celia Sanz Fernández, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Sara Méndez, Simón Riquelo, Enrique Rodríguez Larreta y Gerardo Gatti. Se destaca a través de varios testimonios el funcionamiento del centro clandestino de tortura Automotores Orletti, que operó como un centro de cooperación entre el Ejército Argentino y el uruguayo, con interrogatorios coordinados y traslados forzados y clandestinos de personas desde Buenos Aires a Uruguay; se constató  la presencia de interrogadores uruguayos  en otros centros clandestinos. 

En sus conclusiones, el informe estima un universo de 8.960 las personas que, a la fecha de presentación (septiembre de 1984), seguían desaparecidas, pero aclara que esa no era una cifra  definitiva dado el importante subregistro. 

“Nunca más” no sólo es un inventario del horror; propone medidas: reconocimiento de la desaparición forzada como crimen de lesa humanidad, fortalecimiento de la Justicia y enseñanza de derechos humanos, entre otras, para garantizar verdad, justicia y no repetición. 

Este es un proyecto colectivo y colaborativo en construcción. Si encontrás algún error u omisión, hacenos llegar tus comentarios AQUÍ