La cárcel de Cabildo funcionó entre octubre de 1968 y 1977 como lugar de reclusión política para mujeres, constituyéndose en uno de los principales espacios de encarcelamiento de presas políticas durante el período previo al golpe de Estado de 1973 y los primeros años de la dictadura cívico-militar. Durante ese período estuvo inicialmente bajo la gestión de la Congregación del Buen Pastor y, luego de la fuga de presas políticas de 1970, también bajo la administración de la policía femenina de la Jefatura de Montevideo.
En este establecimiento se produjeron dos fugas de presas políticas organizadas por el Movimiento de Liberación Nacional–Tupamaros (MLN-T): la conocida como “fuga de las palomas”, el 8 de marzo de 1970, y la “fuga de las estrellas”, el 30 de julio de 1971.
En 1977 las presas políticas fueron trasladadas a la cárcel de Punta de Rieles y el establecimiento continuó funcionando para la reclusión de presas sociales. El edificio había sido ocupado por la Congregación del Buen Pastor desde 1900, un año después de que el Estado le confiara la tutela inicial de 14 mujeres procesadas. El establecimiento penitenciario fue definitivamente cerrado en el año 2011.
En reconocimiento a su historia, el 17 de marzo de 2017 la Comisión Especial creada por la Ley N.º 18.596 colocó una placa en el lugar como acto de homenaje y reparación. Posteriormente, el 17 de julio de 2019, la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria (Ley N.º 19.641) resolvió declarar Sitio de Memoria un sector del predio donde se ubicaban parte del celdario y un patio de visitas. Puede visitarse su página web en el siguiente enlace: https://www.sitioexcarceldecabildo.org/
Actualmente el predio continúa siendo propiedad de la Congregación del Buen Pastor. Una parte se encuentra arrendada al Ministerio del Interior, donde funciona el Centro de Formación Penitenciaria, mientras que otro sector sigue siendo utilizado por la propia congregación.



