Miguel era militante del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).
En enero de 1973 fue procesado por la justicia militar y enviado al Penal de Libertad por el delito "Encubrimiento
y atentado a la Constitución en el grado de Conspiración”. El 6 de setiembre de ese año se le concedió la libertad vigilada. Ante el clima de persecución viaja a radicarse en Argentina.
Vivía junto a su compañera, Marta, y al pequeño hijo de ambos. Se despide de ellos en la Estación Constitución de Ferrocarril de Buenos Aires.
Fue secuestrado un día después en un operativo que tuvo lugar cerca del domicilio de su compañero Ataliva Castillo, en la localidad de Laferrere.
Diversos elementos y testimonios permiten suponer que tanto Castillo como Río Casas fueron trasladados clandestinamente a Uruguay y posteriormente desaparecidos. El procedimiento se inscribe en el marco de las acciones coordinadas del Plan Cóndor, mediante las cuales las dictaduras del Cono Sur persiguieron, secuestraron y trasladaron ilegalmente a militantes políticos a través de las fronteras.



